Inteligencia emocional: ¿qué es y por qué es importante para todos?

La inteligencia emocional (IE) es un término bastante controvertido. Mucho se ha escrito sobre él, esto gracias a su popularidad creciente y a su importancia en distintos campos. Lastimosamente, pocos de estos escritos tienen algo de rigor científico. A continuación hablaremos sobre la inteligencia en general y la inteligencia emocional, particularmente de sus orígenes.

Inteligencia, ¿Qué es?

En cuanto a la inteligencia, existen dos suposiciones básicas al respecto. Una de ellas considera que la inteligencia es una capacidad general y única, con la cual cuenta cualquier persona en menor o mayor medida. La otra, considera que la inteligencia es algo que pueda medirse usando instrumentos que han sido estandarizados.

Las definiciones anteriores fueron válidas hasta la década de los años 80. Gardner, en su libro Estructuras de la mente, afirmó que no existe una inteligencia única sino que en función del ser humano, existen varias inteligencias.

Esta teoría de las inteligencias múltiples, fue la que dio origen a la inteligencia emocional.

¿De qué manera se originó la Inteligencia Emocional (IE)?

El concepto como tal de Inteligencia Emocional, se propuso por Salovey y Mayer en el año 1990. Se realizó a partir de los lineamientos de Gardner y sus teorías de las inteligencias múltiples, como ya se mencionó. Sin embargo, el concepto de IE es nuevo, y se origina en la ley del efecto que formuló Thorndike en el año 1988.

Se podría decir que la inteligencia emocional nació para responder una interrogante:

¿Por qué existen personas que se adaptan mucho mejor que otras a situaciones diferentes en la vida diaria?

Según diversos autores, la IE se encuentra formada por una especie de metahabilidades que se categorizan en cinco competencias diferentes:

  • El conocimiento de las emociones propias.
  • La capacidad de controlar las emociones.
  • La capacidad de motivarse a sí mismo.
  • El reconocimiento de las emociones ajenas y,
  • El control de las relaciones.

Aún cuando la IE se asocia con lo psicológico, estudios como el de LeDoux (1987-2002), demuestran de forma teórica y experimental que la amígdala funciona como un nexo entre el cerebro racional y el emocional.

Estudios experimentalesqué es la inteligencia emocional

Ha habido muchas investigaciones experimentales acerca de la inteligencia emocional. En el campo de la educación, estas investigaciones han sido bastante fructíferas. Los estudios van desde el análisis de destrezas elementales hasta la identificación de distintas emociones en los rostros. Todas estas investigaciones evalúan más o menos las mismas habilidades, entre ellas:

  • percepción de las emociones.
  • identificación de las emociones y cómo se relacionan con la empatía.
  • emoción y cómo se relacionan con el pensamiento.
  • relación entre las tareas y las emociones.
  • conocimiento emocional y la regulación de las emociones.

Se puede afirmar que la inteligencia se ha mostrado de distintas formas dependiendo de la época y el contexto en el que se ha definido.

Inteligencia Emocional: Investigación científica

La IE, se refiere a aquellas actividades que permiten apreciar y expresar de forma justa las emociones tanto propias como de otras personas. Además, permite tener sensibilidad que permita obtener motivación, planificación y llevar una vida plena.

La investigación científica en lo que tiene que ver con la inteligencia emocional, ha crecido de forma paulatina. Cada vez se amplían más los campos de investigación y aplicación de teorías que se desarrollan en torno a esta pero todas tienen diversos factores en común.

La buena noticia es que nunca es tarde para tomar el timón emocional y aumentar tu inteligencia. Puedes aplicar los siguientes 10 puntos básicos para ello:

  1. Conectar con tu cuerpo e identificar tus emociones.
  2. Atender el mensaje exclusivo que cada emoción tiene para ti.
  3. Luego de identificar tus emociones, dale nombres
  4. Cuidar tus pensamientos. Recuerda que ellos producen emociones.
  5. Vivir el aquí y el ahora.
  6. Trabajar en tu empatía.
  7. Ser una persona auténtica.
  8. Identificar tus debilidades y fortalezas.
  9. Tomar suplementos que te ayuden a potenciar tu inteligencia. Como por ejemplo, BrainPlus IQ.
  10. Tener gratitud ante la vida.

En conclusión…

Existe muchísima evidencia experimental que permite concluir lo siguiente: si bien es cierto que todas las personas llegan al mundo con cierto temperamento, los primeros años en la vida tendrán un efecto trascendental en la configuración cerebral. Además, en gran medida también definirá el alcance del repertorio emocional de cada individuo.

Sin embargo, ni la naturaleza intrínseca ni  la influencia que se tenga durante la niñez, van a definir nuestro destino emocional. Y mucho menos de forma irreversible. Si queremos alfabetizarnos emocionalmente, tenemos que saber que sí es posible. Y de la misma manera en que las escuelas suplen deficiencias de educación en el hogar, también debemos ocuparnos de ser conscientes de nuestras emociones y además dotarlas con inteligencia.

El único responsable de lo que sucede con tus emociones, eres tú mismo. La inteligencia emocional, se desarrolla y se mejora. ¡Siempre valdrá la pena intentarlo! Mantente cerca de nosotros y si tienes alguna experiencia que compartir, no dudes en dejar un comentario. No olvides compartir en tus redes sociales.

Leave a Reply